¿Qué la hace imprescindible?
Un sitio privilegiado para el cultivo de la vid
Situada a más de 600 metros de altitud, en las faldas del monte Monjardín y en pleno Camino de Santiago, la bodega disfruta de un microclima singular que aporta frescura, equilibrio y personalidad a sus vinos.
Pionera en la revolución enológica de Navarra
Desde su fundación en 1988 por la familia Del Villar, fue una de las primeras bodegas navarras en introducir variedades como Chardonnay o Cabernet Sauvignon, además de innovar con técnicas como la vendimia nocturna y la fermentación de blancos en barrica.
Una experiencia enoturística completa
La visita permite recorrer las instalaciones, conocer la espectacular nave de barricas y disfrutar de catas y maridajes gastronómicos en su restaurante, con vistas al Valle de San Esteban y una cocina basada en los productos de la tierra.
Cuándo visitar
La bodega puede visitarse durante todo el año mediante reserva previa.
Ideal para
Cómo llegar
Dirección: Calle Viña Rellenada s/n, 31242 Villamayor de Monjardín.
Más información
En Villamayor de Monjardín, una de las localidades con mayor tradición vitivinícola de Tierra Estella, Bodegas Castillo de Monjardín representa la perfecta unión entre el legado histórico del territorio y la innovación enológica. Su ubicación, junto al Camino de Santiago y bajo la protección natural de las sierras de Urbasa y Andía, crea un entorno privilegiado para el cultivo de la vid y la elaboración de vinos con una marcada personalidad.
La tradición familiar ha guiado el desarrollo de la bodega desde 1988, apostando por un modelo que combina el respeto por el viñedo con las técnicas más avanzadas de elaboración. Fue pionera en Navarra en la introducción de variedades internacionales como Chardonnay y Cabernet Sauvignon, así como en prácticas que marcaron un antes y un después en la enología española, como la vendimia nocturna o la fermentación de blancos en barrica. Junto a estas, cultiva variedades emblemáticas como Garnacha, Tempranillo, Merlot, Pinot Noir y Cabernet Sauvignon, todas procedentes de viñedos propios.
Los vinos se elaboran bajo la Denominación de Origen Navarra a partir de un cuidadoso trabajo parcelario y una crianza realizada en cerca de dos mil barricas de roble. El resultado son blancos de gran frescura y elegancia, tintos complejos y grandes reservas que han obtenido más de doscientos premios nacionales e internacionales, consolidando el prestigio de la bodega dentro y fuera de España.
La experiencia va mucho más allá de la visita a las instalaciones. El recorrido permite conocer el proceso de elaboración, pasear entre jardines y viñedos y culminar con degustaciones y menús maridados elaborados con productos de la gastronomía navarra. Todo esto convierte a Castillo de Monjardín en un lugar donde el vino se entiende como cultura, paisaje y una forma de compartir momentos inolvidables.