¿Qué la hace imprescindible?
Más de dos décadas elaborando con la misma esencia
Heredera de una larga tradición familiar, Quesería Rufino Pérez de Albéniz fue la primera quesería del valle de las Améscoas en obtener el registro sanitario para desarrollar su actividad, convirtiéndose en un referente de la elaboración artesanal de queso en la zona.
Tradición que sigue viva
Durante años, los quesos se elaboraban en una chabola tradicional situada en la sierra de Urbasa-Andía, donde la familia pasaba largas temporadas junto al rebaño. Hoy la producción se realiza en Aranarache, manteniendo prácticamente intacta la forma tradicional de trabajar la leche.
Un producto ligado a su territorio
La quesería elabora sus quesos desde el domicilio familiar, donde también realiza la venta directa. Su presencia en mercados, comercios y establecimientos de restauración permite acercar el sabor de las Améscoas a quienes buscan un producto auténtico y profundamente vinculado al mundo pastoril.
Cuándo visitar
La quesería permanece activa durante todo el año.
Ideal para
Cómo llegar
Calle San Miguel, 22, 31271 Aranarache, Navarra. Teléfono: +34 948 543 798
Más información
Quesería Rufino Pérez de Albéniz es una de las queserías con mayor tradición del valle de las Améscoas. Su historia está estrechamente ligada al pastoreo en la sierra de Urbasa-Andía, donde durante años la familia elaboró sus quesos en una chabola tradicional mientras acompañaba al rebaño durante las largas temporadas de pastoreo.
Hace más de dos décadas, la quesería se convirtió en la primera del valle en obtener el registro sanitario para desarrollar su actividad, trasladando la producción al domicilio familiar de Aranarache. A pesar del cambio de ubicación, la forma de elaborar el queso apenas ha variado, manteniendo el conocimiento y los métodos transmitidos de generación en generación.
La quesería continúa elaborando sus productos con una filosofía profundamente artesanal, preservando el vínculo entre el territorio, el pastoreo y el saber hacer tradicional que caracteriza a los quesos de las Améscoas. La venta directa sigue siendo uno de los pilares del proyecto, complementada con la presencia en ferias, comercios y establecimientos de restauración.
Cada queso representa una forma de vida ligada a la montaña y al trabajo constante de las familias pastoras. Una tradición que continúa viva en Aranarache y que convierte a Quesería Rufino Pérez de Albéniz en uno de los grandes referentes queseros de este rincón de Tierra Estella.