¿Qué la hace imprescindible?
Un árbol monumental en pleno entorno rural
Este ejemplar de Quercus ilex destaca por sus grandes dimensiones y su singular silueta, con una copa que ha crecido sobre una potente rama lateral inclinada.
Más de 500 años de historia viva
Considerada una de las encinas más antiguas de Navarra, ha sido testigo de la evolución del territorio durante siglos, resistiendo tanto los cambios del paisaje agrícola como el paso del tiempo.
Monumento Natural protegido
Su valor ecológico, paisajístico y cultural motivó su declaración oficial como Monumento Natural en 1991, garantizando la conservación de este ejemplar excepcional como parte del patrimonio natural de la Comunidad Foral.
Cuándo visitar
Puede visitarse durante todo el año con acceso libre y gratuito. La primavera y el otoño ofrecen las mejores condiciones para disfrutar del contraste entre su follaje perenne y los cultivos que la rodean.
Ideal para
Cómo llegar
Desde el casco urbano de Erául, saliendo por la calle Mayor en dirección este, se toman los senderos rurales hasta la encina junto al camino. El trayecto es de unos 10 minutos aproximadamente.
Es accesible mediante las pistas rurales del entorno agrícola de Eraul. Se recomienda el uso de bicicleta de montaña o gravel.
Desde Erául, se puede aparcar en los aparcamientos habilitados en la calle Odieta a las afueras del núcleo urbano. Desde allí se puede continuar cómodamente a pie.
Más información
Con más de 500 años, 10 metros de altura es un ejemplar de Quercus ilex increíble. Su tronco grueso, parcialmente hueco y con grandes contrafuertes en la base, muestra las huellas de su longevidad, mientras que sus raíces afloran en algunos puntos debido a la erosión del terreno.
La morfología de este ejemplar resulta especialmente llamativa: su copa con 16 metros de diámetro se desarrolla a partir de una única rama lateral fuertemente inclinada, generando tensiones estructurales que han contribuido a modelar su característica silueta.
Esta configuración, unida a su avanzada edad y capacidad de supervivencia, motivó su catalogación como Monumento Natural a comienzos de la década de 1990.
Situada muy cerca de la ermita de San Pedro, su visita puede integrarse fácilmente en un paseo por el entorno rural de Eraul. Desde su emplazamiento se obtienen además buenas vistas sobre el caserío y las laderas cubiertas de encinar que caracterizan este sector del Valle de Yerri, reforzando su valor como testigo biológico del paisaje mediterráneo interior.