¿Qué la hace imprescindible?
La imagen de la Virgen
Profundamente venerada por los estelleses, la talla de la virgen del Puy es una obra gótica con alma, envuelta en leyendas que siguen vivas hasta hoy.
El interior diseñado por Víctor Eusa
Joya del legado artístico del arquitecto pamplonés, la capilla mayor está inspirada en el modernismo vienés, el neogótico y en la estrella de ocho puntas.
Las vistas desde la colina
Un mirador natural desde el que se puede contemplar Estella-Lizarra en todo su esplendor. La escalinata es el lugar perfecto para una foto, un respiro o simplemente admirar la ciudad.
Cuándo visitar
La basílica puede visitarse todo el año. Hay fechas muy especiales: el 25 de mayo, durante la festividad de la Virgen, y en las fiestas patronales de Estella-Lizarra, normalmente a principios de agosto.
Ideal para
Cómo llegar
Desde el centro histórico de Estella-Lizarra, subir a la basílica es un agradable paseo por calles urbanas que ascienden progresivamente hacia la parte alta de la ciudad. El recorrido es corto y sencillo, aunque con pendiente en el tramo final.
Se puede llegar hasta las inmediaciones por vías urbanas tranquilas. El último tramo es en pendiente, por lo que muchos ciclistas prefieren dejar la bici abajo y completar la subida a pie.
Es uno de los monumentos con mejor acceso en coche de Estella. Se puede subir directamente hasta la explanada cercana a la basílica. Hay zonas de aparcamiento en las inmediaciones, especialmente recomendables para personas con movilidad reducida.
Los autobuses interurbanos llegan hasta la Estación de Autobuses de Estella. Desde allí, se puede subir caminando o tomar un taxi urbano hasta la basílica en pocos minutos.
Más información
La Virgen del Puy toma su nombre y devoción de la Virgen del Puy de Le Puy-en-Velay, una advocación francesa muy reconocida. Le Puy significa colina o elevación por lo que su nombre también hace referencia a su ubicación, en lo alto de una colina.
Según la leyenda, la imagen de la Virgen del Puy apareció en el año 1085 cuando las estrellas le señalaron a unos pastores de Abárzuza el lugar donde se encontraba la virgen. Un evento, que según las creencias, habría impulsado la fundación y desarrollo de la ciudad de Estella-Lizarra.
En el siglo XIV se mandó a pintar la imagen gótica de la Virgen del Puy que se conserva hoy en día. La escultura está hecha de madera recubierta con plata y presenta detalles policromados en el rostro y las manos. Esta nueva imagen reemplaza a una talla anterior de estilo románico, similar a la venerada en Le Puy-en-Velay.
La historia del santuario comienza alrededor de 1171, cuando se levantó una primera ermita que, pocos años después, fue reconstruida por la cofradía de los Sesenta: un grupo de mercaderes francos cuya devoción dio a la Virgen el mismo nombre de la francesa. En los siglos XVII y XVIII, se levantó allí una iglesia barroca de planta de cruz latina de la que se conservan algunas dependencias.
El templo actual se construyó en el siglo XX. En 1928, ante el riesgo de derrumbe del edificio barroco, se decidió construir una nueva basílica, que actualmente corona la colina. Diseñada por el arquitecto pamplonés Víctor Eusa y levantada entre 1929 y 1951, tiene una planta en forma de estrella de ocho puntas, símbolo de Estella-Lizarra. Su estética inspirada en el modernismo vienés recrea el resplandor que, según la tradición, envolvía a la Virgen en el momento de su descubrimiento.