¿Qué la hace imprescindible?
Cinco generaciones dedicadas al vino
Desde 1899, la familia Rivero ha transmitido de generación en generación una forma de entender la viticultura basada en el conocimiento del viñedo, la evolución constante y el respeto por el territorio.
Un sitio singular dentro de la D.O.Ca. Rioja
Situada en Mendavia, localidad navarra integrada en la Denominación de Origen Calificada Rioja, la bodega se beneficia de la proximidad a Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental, una posición privilegiada que aporta riqueza y diversidad a sus vinos.
Tradición y tecnología al servicio de la calidad
La selección del viñedo, la elaboración con fermentaciones controladas y la crianza en barricas de roble francés permiten obtener vinos equilibrados, elegantes y de marcada expresión frutal, donde variedades como Tempranillo y Graciano adquieren un protagonismo especial.
Cuándo visitar
La bodega puede visitarse durante todo el año mediante reserva previa.
Ideal para
Cómo llegar
Dirección: Carretera de Logroño NA-134, Km. 86, 31587 Mendavia. Teléfono: +34 697 58 63 87 / +34 948 379 994-995
Más información
La historia de Bodegas Marqués del Atrio es la historia de una familia dedicada al vino desde finales del siglo XIX. Todo comenzó en 1899, cuando Olegario Rivero fundó una pequeña bodega en Arnedo, iniciando una tradición que cinco generaciones después continúa evolucionando sin perder sus raíces. Lo que empezó como una elaboración artesanal destinada al mercado local se ha convertido en un proyecto con presencia internacional.
Hoy, el Grupo Marqués del Atrio elabora vinos en algunas de las principales denominaciones de origen de España, manteniendo una filosofía basada en la combinación de tradición y modernidad. En Mendavia, su bodega ocupa un enclave estratégico dentro de la D.O.Ca. Rioja, desde donde aprovecha la diversidad de los distintos terroirs para crear vinos con personalidad propia.
La proximidad entre los viñedos y la bodega permite que la uva llegue a la elaboración en muy poco tiempo, preservando toda su frescura y potencial aromático. A ello se suma un proceso de vinificación en el que la tecnología más avanzada convive con métodos tradicionales, incluyendo una cuidada crianza en barricas de roble francés que aporta elegancia, complejidad y equilibrio.
Uno de los rasgos más distintivos de la bodega es su apuesta por elaborar un Rioja con identidad propia, donde la variedad Graciano adquiere un protagonismo poco habitual junto al Tempranillo. El resultado son vinos intensos, frutales y modernos que reflejan el carácter del territorio y el espíritu innovador de una familia que lleva más de 120 años dedicada a la cultura del vino.