¿Qué la hace imprescindible?
Más de dos siglos de historia vitivinícola
Documentada desde 1780, la bodega ha transmitido el saber enológico de generación en generación, conservando incluso su antigua sala de barricas subterránea construida en el siglo XIX.
Pioneros en vinos ecológicos en Navarra
Su apuesta por la Agricultura Biológica elimina herbicidas o pesticidas y fertilizantes de síntesis para apostar por el uso de materia orgánica y compuestos naturales.
Enoturismo con gastronomía propia
La antigua sala de barricas alberga hoy un restaurante donde realizar catas y degustaciones con producto local ecológico. Una experiencia que combina cultura del vino y cocina de temporada.
Cuándo visitar
Cualquier época es adecuada para conocer sus instalaciones y descubrir el proceso de elaboración de sus vinos, aunque la vendimia y los meses de otoño ofrecen un atractivo especial por la actividad del viñedo y el paisaje.
Ideal para
Cómo llegar
Dirección: Calle Egiarte s/n 31292, Lácar. Teléfono: (+34) 948 541 339
Más información
Situada en Lácar, a las faldas de las sierras de Sierra de Urbasa y Sierra de Andía, la bodega se beneficia de un clima de transición entre la influencia atlántica y mediterránea que favorece una maduración lenta y equilibrada de la uva. Este enclave resulta especialmente adecuado para el desarrollo de una viticultura ecológica basada en el equilibrio natural del suelo. La familia Lezáun apostó por recuperar la elaboración propia, manteniendo vivas técnicas tradicionales que hoy conviven con tecnología moderna.
El modelo productivo se fundamenta en la ausencia total de fertilizantes químicos de síntesis. Para mantener la fertilidad del viñedo, se emplea materia orgánica procedente de estiércol de oveja compostado, mientras que el control de enfermedades se realiza mediante sales minerales y preparados vegetales naturales.
Las instalaciones actuales combinan el carácter histórico del sótano familiar del siglo XVII con espacios modernos de elaboración, crianza y embotellado. La bodega dispone de depósitos de acero inoxidable, una sala de crianza con capacidad para 500 barricas principalmente de roble americano y francés y laboratorio propio para el control de calidad.
Como resultado, se obtienen vinos ecológicos que preservan sus características aromáticas y organolépticas originales, con menor riesgo de alteraciones derivadas del uso de productos químicos. Esta filosofía permite que cada elaboración refleje con autenticidad la identidad del viñedo del que procede.