¿Qué la hace imprescindible?
Una silueta legendaria
La Peña de Lapoblación, conocida popularmente como el León Dormido, debe su nombre a la inconfundible forma que dibuja en el paisaje cuando se observa desde el sur, evocando la figura de un gran felino recostado.
Un mirador natural de 360 grados
Desde su cima se disfruta de una de las panorámicas más espectaculares del extremo occidental navarro, con vistas sobre el valle del Ebro, la Rioja Alavesa, la Sierra de Codés, el Moncayo y las sierras de Urbasa y Andía.
Naturaleza con memoria histórica
Los restos del antiguo castillo medieval que aún perviven en la cima, unidos al contraste entre la roca caliza y el hayedo de la vertiente norte, convierten la ascensión en una experiencia tan paisajística como histórica.
Cuándo visitar
El León Dormido es visitable durante todo el año. Primavera y otoño ofrecen las mejores condiciones para la ascensión por temperatura y visibilidad. En invierno, las nevadas transforman el paisaje en una imagen especialmente atractiva.
Ideal para
Cómo llegar
Desde Meano se puede conectar fácilmente con Lapoblación y tomar la ruta clásica señalizada SL-NA 195. También existe la opción de ascenso desde el Puerto de la Aldea, muy próximo al núcleo.
El entorno permite rutas BTT por pistas y caminos rurales alrededor de la peña, aunque el ascenso final a la cima debe realizarse a pie.
Se puede acceder hasta Meano o Lapoblación y aparcar en las zonas habilitadas. Desde ese punto se comienza la ruta a pie desde cualquiera de los dos núcleos.
Meano cuenta con conexiones de transporte interurbano desde pueblos cercanos. Desde la parada el acceso se realiza a pie.
Más información
La ascensión clásica parte de Lapoblación, aunque desde Meano también es posible conectar fácilmente con el sendero principal o iniciar la subida desde el Puerto de la Aldea. Se trata de una ruta de dificultad baja-moderada, muy agradecida por la relación entre esfuerzo y recompensa visual, lo que la convierte en una de las excursiones más recomendables de la zona.
Uno de sus mayores atractivos es el contraste entre vertientes: mientras la cara sur presenta roca caliza, carrascas y vegetación mediterránea, la cara norte ofrece un paisaje completamente distinto, con un hayedo fresco y umbrío que transforma la experiencia del descenso en una ruta circular de gran valor paisajístico.
En la cima aún se conservan vestigios del antiguo castillo medieval, conocido como Castillo de Marañón o de Lapoblación que formó parte del sistema defensivo del Reino de Navarra en esta zona de frontera. Este diálogo entre naturaleza, historia y paisaje convierte la Peña de Lapoblación en uno de los espacios naturales más singulares de la Sierra de Codés.
El acceso más habitual a la peña se realiza por la ruta señalizada SL-NA 195 desde Lapoblación, un itinerario circular de aproximadamente 5,5 kilómetros que puede completarse entre 1 hora y 45 minutos y 2 horas y 30 minutos, a un ritmo tranquilo. El recorrido presenta una dificultad fácil-moderada, ya que la mayor parte del trayecto discurre por un sendero cómodo y bien definido. No obstante, el tramo final de ascenso a la cima exige mayor precaución al atravesar una zona de mayor pendiente, roca suelta y un corto paso equipado con una cadena. Como alternativa, también es posible acceder desde Meano enlazando con el sendero SL-NA 196 y el Puerto de la Aldea, una variante que amplía el recorrido hasta unos 7,5 u 8 kilómetros y añade aproximadamente entre 30 y 40 minutos al tiempo total de la excursión.